Así es la vida aquí. Así se vive en mi mundo verde, con hermanos alodecentes, con pecheras rojas y bolsas, con vueltas eternas para abrazar por 15 minutos, con puzzles a las ocho de la mañana, con comas, con puntos, con autores de nombres raros... con lentes rojos, mochila negra y aros verdes. A veces con música, otras con libros, muchas veces en silencio. Siempre con sueño y con muchos sueños.
Comúnmente en este lugar encontrarás recuerdos y muchas fotos, cariños interminables y lealtad eterna. Aquí hay lugar para quien quiera entrar, hay cariño para quien lo sepa pedir y sonrisas para todos. Y de todos los tipos de sonrisas. A veces llantos, pero sin escándalo, así calladito no más, sino no vale la pena.
Si te gusta el verde, puedes quedarte, sino te gusta, también. Si te gusta el cereal con yoghurt, los helados a cualquier hora, las papas fritas como premio, la sopa en sobre muy tarde en la noche y los chocolates compartidos: te invito a caminar conmigo, pero si no te gusta, te invito igual y ahí vemos qué disfrutar, demás que existe un algo que tengamos en común. Después de todo, existe un alguien a mi lado a quien no le gustan los chocolates ni la sopa y se quedó igual. Y eso te lo cuento como anécdota.
Las flores simples son bonitas, la lluvia desde la ventana o para mojarse por puro gusto también, el frío aburre un poco y el calor aquí es muy frecuente: de todos los tipos de calores, algunos aprendidos recientemente, de puro terca, pero una terca feliz.
Hay también un par de vacíos, así como lugares llenitos, existen lágrimas eternas y sonrisas de nostalgia. Ayuda la música eso sí, de todos los tipos, depende el motivo y la ocasión, depende la compañía también: porque el teatro también ayuda.
Aparecen un par de vergüenzas, unos tecitos felices, unas onces familiares, unas vueltas a la cocina y unas salidas ricas. Una hermana preguntona y un hermano alodecente, un amigo que es más que amigo, una mamá maravillosa y un padre sin comentarios. Un checho y una mama, una coneja, una flaca y una familia escogida. Muchas flores tatuadas imaginariamente para darle lugar a mis flores, mis más preciosas flores.
Así es la vida aquí. Mirando al cielo a cada rato para no perder Él Guía, en una búsqueda por lo correcto. Aquí hay margaritas que adornan el camino y una mano que no pienso soltar, unos amores eternos, un genio de los mil changos, una defensora incansable, unas palabrotas divertidas y unos planes que cumplir. Así es la vida aquí, así se vive en mi mundo verde.
3 comentarios:
O_O... me gustó el texto... tiene un estilo muy simpático, que fue lo que más llamó mi atención
¡Eres tú!, siempre supe que encontraría un manual de instrucciones que me indicara como eras =P
como siempre, eres simplemente complicada y es en eso en donde radica principalmente la belleza de lo que escribes.
-Flip-
PD: te faltó mencionar, que te gustan las galletas y más cuando llueve
Claudia, que te puedo decir, lindo, todo un reflejo de lo que he conocido en Clases... Me ha agradado acogerte en ese grupo, el cual es bastante desconocido para mi también...
Me alegra hacerte reir, yo me reí también, aunque eso de que se te muera el pc cuando estás tan metida en el mundo del internet es ¡terrible!, pero me reí de eso, sobre todo ahora que ya está bien
Nos vemos el Lunes en Clases!!!
Saludos.-
Gladys
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