
Aun guardo un frasquito... ese frasquito que vi por primera vez en una prueba teatral.
A veces creo que se va a rellenar tanto que explotará... Pero es un frasquito fiel, un amigo incondicional que recibe cada uno de mis dolores... y tengo fe, se que nunca me fallará, sé que estará conmigo cada día... y cuando el dolor no me deje respirar, sacará ese aire que alguna vez, contenta y tranquila, yo le regalé...
Nada puede ser peor... ah! si hay una cosa, no tener aire en los pulmones!!
Principita